martes, 11 de junio de 2013

La voz dormida.




Canción estraída de la película "La voz dormida", historia que relata la vida de un grupo de mujeres, encarceladas en la madrileña prisión de Ventas, que encuentran en la dignidad y el coraje como la única arma para enfrentarse a la humillación, la tortura y la muerte.


Tu nombre no cabía dentro de mi porvenir



Te podría decir que lo hice todo para ver si conseguía

romper las cuerdas del pasado porque vi
que a ti el amor sólo te gusta con heridas
y tu nombre no cabía dentro de mi porvenir.
Si hubiera vuelto pronto te arrepentirías,
si hubieras vuelto yo me habría querido ir.
¿Por qué volver donde tan sólo hubo heridas?
El pasado es una chica a la que no hay que desvestir.





miércoles, 2 de enero de 2013

Sé me olvidó esperarte...

Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle...
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás ...
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás....
Y se muy bien que no estarás
No estarás para nada,
no serás mi
 recuerdo

y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.

Julio Cortázar


domingo, 25 de noviembre de 2012

No quiero olvidar!

No quiero olvidar. Porque al fin y al cabo, creo que las personas estamos hechas únicamente de recuerdos y momentos. Y cuantos más tengas, más habrás vivido.




Así es como quiero "recordar" esta historia de des-amor:

Recuérdame, has sido lo que más he querido 
Y nada contigo he perdido, todo lo contrario encontré

Siénteme, aunque otro mundo nos separe esta vez...
fuiste mi mejor maestro sin querer. 

Recuérdame, te di todo lo que tuve
Y no importa si nuestra flor se marchitó porque fuimos nube

Siénteme, y que borre sólo el tiempo esta vez 


Algún bobo momento de incomprensión, perdona no fue mi intención.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Me equivoqué contigo!



Hice mal la elección cuando tocó hacerla, hice un malísimo cálculo de lo que me esperaba y decidí que la entrega a la nada merecería la pena, claro, que cuando escogí yo pensaba que no habría pena ninguna.
Al tiempo me doy cuenta de lo poco que rentó aquel pago a base un sangrado de poemas, si yo hubiera sabido que mi única ventaja sería un par de meses alimentada con malas compañías qué diferente todo, hasta el entretejido de la rutina laboral hubiera sido distinto.
¿Y es que acaso no sabías? ¿Tanto tardaste en ver quién era el bueno, quién el feo y quién el malo de la historia? ¿O es que preferiste las manos semiabiertas a las cerradas por abrir? Que al final no sirve acordarse y decirse improperios sobre todo si cada dos tardes recuperas el tiempo perdido perdiéndote tú entre lugares sagrados y cuentos, mirándote a los ojos, reconociéndote en otros, siendo, no digo amado, pero sí apreciado.
Y así los cabezazos que te darías contra la pared se convierten en risas en esa pequeña esquina donde se habla de cosas inútiles y bellas, inútiles como dar tiempo a quien no te lo dará y bellas como entregar misterios a quien querrá descifrarlos.


miércoles, 7 de noviembre de 2012

La decepción en mis venas



Porque nada vale nada
en un lado o en el otro.
Se equilibra la balanza
y duele todo, tanto todo.

En un lado todo el daño,
todo lo bueno en el otro.
Pero tú nunca en el centro,
siempre haciendo algún destrozo.

Y ya no puedo coserme,
reinventarme ni quererme.
Ha sido todo tan raro,
sucedió todo tan fuerte.


martes, 11 de septiembre de 2012



¿Qué pueden tener de malo
si es lo que mejor hacemos?
¿Por qué han de ser escondidos
los secretos y los sueños?  

Letra que trae recuerdos del pasado y un eterno recuerdo en el presente, un placer volver a coincidir con ella, con ellos y con el amor y los besos como especial protagonista! 


Enhorabuena Laura!!

martes, 28 de agosto de 2012

martes, 10 de enero de 2012

Llorarás cuando me vaya

Te lo advertí y no me hiciste caso, que razón tiene el dicho; no te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes.

¿Son saladas verdad?




Yo le quise, y a veces él también me quiso.
Él me quiso, a veces yo también le quería.
¡Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos!
Qué importa que mi amor no pudiera guardarlo!
La noche está estrellada y él no está conmigo.
Eso es todo.

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Yo no le quiero, es cierto, pero cuánto le quise..

Porque en noches como ésta lo tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberlo perdido.
Aunque éste sea el último dolor que él me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda.

jueves, 24 de noviembre de 2011

¿Cuánto aguanta un corazón sin el latido de creer?

Empezar de nuevo
sin destino y sin tener
un camino cierto que, me enseñe a no perder la fe
y escapar de este dolor sin pensar en lo que fue
¿cuanto aguanta un corazón sin el latido de creer?





Y para acá o allá
y desde aquí otra vez
y vuelta a ir de vuelta y sin aliento
y del principio o término del precipicio íntimo
hasta el extremo o medio o resurrecto resto de éste a aquello o de lo opuesto
y rueda que te roe hasta el encuentro
y aquí tampoco está
y desde arriba abajo y desde abajo arriba ávido asqueado
por vivir entre huesos
o del perpetuo estéril desencuentro
a lo demás
de más
o al recomienzo espeso de cerdos contratiempos y destiempos
cuando no al burdo sino de algún complejo herniado en pleno vuelo
cálido o helado
y vuelta y vuelta
a tanta terca tuerca
para entregarse entero o de tres cuartos
harto ya de mitades
y de cuartos
al entrevero exhausto de los lechos deshechos
o darse noche y día sin descanso contra todos los nervios del misterio
del más allá
de acá
mientras se rota quedo ante el fugaz aspecto sempiterno de lo aparente o lo supuesto
y vuelta y vuelta hundido hasta el pescuezo
con todos los sentidos sin sentido
en el sofocatedio
con uñas y con piensos y pellejo
y porque sí nomás.

(Oliverio Girondo)